Visita al CNEA del Sr. Luis Maldonado, Consejero de la Embajada de la Republica Dominicana en Cuba.

En la mañana del día 22 de julio de 2011 se realizó un intercambio entre representantes del Consejo de Dirección del CNEA y el Sr. Luis A. Maldonado, Consejero de la Embajada de la República Dominicana en Cuba, con el objetivo de identificar las acciones que se puedan desarrollar en un futuro intercambio en los sectores de la salud, la educación superior, la agricultura, y la industria fundamentalmente.

Durante las conversaciones, el Ing. José J. Tristá Moncada, Director General del CNEA, presentó al visitante una breve descripción de las principales características de nuestra entidad: líneas de investigación, productos y ofertas de servicios académicos y científico-técnicos; mientras que el Sr Maldonado expresó su interés por lograr concretar acuerdos entre el CNEA y diversos sectores socioeconómicos de la vecina nación caribeña.

Como resultado del intercambio el CNEA se comprometió a enviar al Sr. Luis Maldonado, un documento con información detallada y dirigida de manera sectorizada a los intereses del Ministerio de Salud, a centros de educación superior y al sector industrial, donde queden plasmados los elementos que puedan ser una oferta atractiva a cada uno, con vistas a trabajar por conseguir acuerdos concretos que permitan materializar los intereses entre ambas partes.

 

La Bioimpedancia eléctrica marca el camino de la cooperación entre el CNEA y la UPC

Durante los días 18, 19 y 20 de julio tuvo lugar, en el Salón de Protocolos del Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado (CNEA), el curso de postgrado “Actualización de las Aplicaciones del Método de Bioimpedancia Eléctrica”, impartido por un colectivo de profesores liderado por la Dra. C. Lexa Nescolarde Selva, investigadora del Grupo de Instrumentación Electrónica y Biomédica (Instrumentaciò Electrònica i Biomèdica, IEB) de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), quien se encuentra en nuestra institución gracias al apoyo del proyecto U-026 del Centre de Cooperaciò per al Desenvolupament (CCD) de la UPC.
A propósito de esta actividad académica, hicimos un aparte con la Dra. C. Lexa Nescolarde y el MSc Alcibiades Lara Lafargue, líder del Grupo de Biompedancia del CNEA, para acercarnos al método de la Bioimpedancia, sus aplicaciones en Cuba y la experiencia del curso recién terminado.
Magnetismo Aplicado: ¿Qué se define como bioimpedancia eléctrica?

La Dra C. Lexa Nescolarde actuó como profesora principal del curso de postgrado “Actualización de las Aplicaciones del Método de Bioimpedancia Eléctrica”, impartido en el CNEA

Dra Lexa Nescolarde: La impedancia representa la oposición que presentan los materiales biológicos al paso de una corriente eléctrica alterna. En el cuerpo humano la impedancia es una variable compleja que muestra dos valores: la Resistencia eléctrica (R) y la Reactancia eléctrica (Xc). LA resistencia eléctrica está determinada por el paso de la corriente eléctrica a través de las soluciones electrolíticas intra y extracelulares, mientras que la reactancia eléctrica está determinada por las propiedades dieléctricas de los tejidos.
MA: ¿Cuáles son las principales aplicaciones del método?
LN: El grupo de Instrumentación Electrónica y Biomédica (Instrumentaciò Electrònica i Biomèdica, IEB) de la UPC, encabezado por el catedrático Javier Rosell-Ferrer, lleva más de 35 años investigación en la temática dela Bioimpedancia Eléctrica y sus aplicaciones clínicas. Es uno de los grupos con más experiencia en el mundo, en el desarrollo de equipos analizadores de bioimpedancia. Nuestro grupo, en los últimos cinco años ha participado en tres proyectos europeos destinados a investigaciones en pacientes en hemodiálisis, con insuficiencia cardiaca y crecimiento de células madres en tejido cardíaco. Previamente se han hecho investigaciones conjuntos con empresas privadas yla Agencia Espacial Europea. Actualmente se está trabajando con deportistas de alto rendimiento.
MSc Alcibiades Lara: En el caso de Cuba no podemos decir que el Grupo de Bioimpedancia del CNEA haya sido pionero en el uso de este método. Existen referencias que datan de la década del 1980, de que en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC) de La Habana, se utilizaba la bioimpedancia y había intenciones de generalizarla, a partir de una tecnología procedente de la antigua Unión Soviética, aplicándola fundamentalmente en la especialidad de cardiología para la determinación del gasto cardíaco.
Sin embargo, en la actualidad, el Grupo de Bioimpedancia del CNEA es el único que puede hablar de una composición de trabajo multidisciplinario, donde, en los últimos diez años, han tenido la oportunidad de trabajar físicos, ingenieros, biólogos, así como médicos de diferentes especialidades. A lo largo de estos años, hemos contado con la colaboración y el intercambio, además de la Dra Lexa y la UPC, con especialistas como el Dr Robert Patterson, de Estados Unidos, y el Dr Antonio Piccolli, de Italia.
En estos años, el grupo exhibe como principal resultado la caracterización de los parámetros bioeléctricos de una población cubana de referencia en Santiago de Cuba, para establecer el intervalo de lo normal para los parámetros de resistencia eléctrica, reactancia eléctrica y de ángulo de fase, que son la “materia prima” para, mediante el uso de ecuaciones de estimación,  determinar parámetros de interés médico.
A la par de este trabajo, se han llevado a cabo interesantes investigaciones en un variado universo de enfermedades como: insuficiencia renal crónica, el SIDA, la siclemia, el cáncer, entre otros; así como en otras ramas como el deporte de alto rendimiento.
MA: ¿Qué ventajas muestra este método respecto a otros?
LN: La principal ventaja es que es una tecnología de bajo coste, portables (se pueden llevara a cualquier sitio) y que además las medidas destinadas al análisis de la composición corporal son medidas no invasivas, que no requieren el uso de electrodos específicos. Usualmente se emplean electrodos destinados a la medida de ECG.
MA: Entonces, con todas estas ventajas y variedad de aplicaciones, ¿el método de la bioimpedancia eléctrica es un método bien establecido o todavía están luchando por insertarse en el sistema de salud?
LN: En España, aunque no es un método difundido, como lo puede ser, por ejemplo, en Italia o en Estados Unidos que son países punteros en estas aplicaciones; a nuestro grupo se han asociado importantes grupos de investigación de hospitales españoles, fundamentalmente de cardiología y hemodiálisis, donde si se aplica asiduamente la bioimpedancia.
MA: Adentrándonos en la realización del curso de postgrado impartido en esta oportunidad en el CNEA, ¿cuáles son las motivaciones principales de la Dra. C Lexa Nescolarde para venir a Cuba, al CNEA, a impartir el mismo y qué experiencias se lleva?
La Dra C. Lexa Nescolarde junto al Ing José J. Tristá, director del CNEA y alguno de los participantes en el curso

LN: La principal motivación es que yo salí del CNEA, indudablemente –sonríe–; y aquí hay un grupo de investigación en bioimpedancia que creamos nosotros, Lara y yo, en el año 97.
Lo importante del CNEA es que, yo digo, es como un subgrupo de la UPC, es un centro que siempre ha estado muy vinculado a las líneas de investigaciones de la Universidad Politécnica. En el 99 viene Javier Rosell-Ferrer a Cuba, por un proyecto del CCD, centro que ha financiado tres proyectos vinculados al CNEA: este primero por el cual vino Javier Rosell-Ferrer y por el cual también pude ir a Barcelona, pasar 45 días trabajando con ellos [el IEB], y traer, donado por ellos, el primer equipo de impedancia que tuvo el CNEA y componentes electrónicos para desarrollar el primer prototipo; el segundo proyecto también lo financia el CCD en 2005 y viene el Dr Pere Riu Costa a dar un curso parecido al que hice yo pero con menos horas pues había coincidido con un Congreso Internacional que hizo el CNEA [II Conferencia Internacional de Electromagnetismo Aplicado] y el próximo proyecto que aprueba el CCD al CNEA es este por el que estoy acá. Esto te da una medida de que para la UPC, el Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado es un centro de referencia como centro de investigación y dentro de él, el Grupo de Bioimpedancia.
Entonces creí oportuno (ya había pasado mucho tiempo, no habíamos vuelto) venir, organizar un poco el grupo, reencontrarme con mis antiguos compañeros de trabajo (que realmente me hacía falta –sonríe–) y ver qué se estaba haciendo, cómo se podían traer nuevas ideas y qué se podía comenzar a hacer.
Hay algo importante a destacar aquí, es increíble que por problemas económicos, el CNEA no cuente con un Laboratorio de Bioimpedancia como debe ser, porque al CNEA le sobran especialistas, dentro del CNEA en el Grupo de Bioimpedancia, y asociados al grupo, con ideas para hacer muchas cosas. En el curso salieron aplicaciones, proyectos que tienen en mente, tesis de maestría, tesis de especialidades médicas, todas asociadas a aplicaciones en la medicina de la bioimpedancia y todas novedosas; inclusive, aplicaciones en el deporte para el equipo de béisbol de Santiago de Cuba; el problema fundamental es la falta de equipos.
En la última reunión que tuvimos con Lara, llegamos a varios acuerdos: el primero, el de hacer todo lo posible para volver en febrero o junio del próximo año y traer otro analizador de bioimpedancia para el grupo, e ir controlando cómo van los estudios que ya están en marcha; lo segundo: contribuir a la publicación de dos trabajos en revistas indexadas antes de diciembre, porque el grupo tiene una base de datos enorme en pacientes geriátricos, en ancianos en centros de rehabilitación [hogares de ancianos], en niños, una base de datos inmensa (que yo sepa hay pocas bases de datos en el mundo que sean capaces de decir…, es imposible, allí no pueden decir que tengan una base de dato de 4000 personas, eso es inviable; aquí [en el CNEA] hay). Podemos intentar “sacar” dos artículos antes de diciembre, ya discutimos con los autores principales del trabajo que serían la Dra Ana Ibis [Dra Ana Ibis Núñez Bouron, del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba], y Lara, para “sacar” esos dos paper antes de diciembre y hay material suficiente para, cuando se cierren esas dos publicaciones, publicar dos artículos más a partir de enero.
Como investigadora yo comienzo una nueva etapa y pretendo, aparte de trabajar allí [en el IEB], de tener mis proyectos de investigación que tengo allí, mantener mis proyectos de investigación con el CNEA, crear un vínculo de trabajo entre el CNEA y mi grupo a través de mí, en la cual el CNEA aporta las muestras y nosotros el equipamiento.
Cuando venía al curso yo tenía claro, porque sabía lo que había dejado en Cuba, que en el curso no solamente iban a aprender ellos, yo estaba conciente de que yo iba a aprender muchísimo y me han dado mucho más, prácticamente, de lo que yo he traído.
MA: Por último, a partir de este curso, ¿qué retos ve Lara para el Grupo de Bioimpedancia Eléctrica del CNEA?
MSc Alcibiades Lara: El principal reto que tiene el grupo es generalizar el método en el orden de las aplicaciones y en el del desarrollo de tecnología, a la medida de nuestra realidad tomando como base los estudios previos.

CTS en la educación superior: oportunidades y desafíos de un área en (trans)formación

Por: Marcos Paulo Fuck. Universidade Federal do Paraná, Brasil. Clecí Körbes. Universidade Tecnológica Federal do Paraná, Brasil; Noela Invernizzi. Universidade Federal do Paraná, Brasil.

Se observa en las últimas décadas, en muchos países, un mayor énfasis en los estudios de las relaciones entre Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS). A pesar de que todavía no ocupa el lugar que merece, sin duda esto significa un gran avance en la consolidación de este ámbito de estudio cuyo principal aporte es la comprensión de la dimensión social de las relaciones entre ciencia, tecnología e innovación en sus diversos matices. Este desarrollo, en el caso de Brasil, se confirma con la formación de grupos de investigación, de cursos de postgrado, y también por la oferta de cursos relacionados con los estudios CTS en cursos de grado, así como la incorporación de algunos de sus elementos de análisis en la educación científica.

En este sentido, los estudios CTS también ayudan a ampliar la percepción de la sociedad –o, por lo menos en un primer momento, de los estudiantes de este tema– sobre los condicionantes e implicaciones de la investigación y del desarrollo científico y tecnológico. Además de una mejor comprensión de estas relaciones, estos estudios dan fundamento a un posicionamiento crítico y ampliamente difundido, una base indispensable para la construcción de prácticas de participación pública más calificadas en cuestiones relacionadas a las políticas públicas de ciencia, tecnología e innovación (CTI).

No hay duda de la importancia de ampliar estos estudios, que se destacan por su carácter interdisciplinario y la relevancia de un enfoque metodológico creativo en el tratamiento de un conjunto tan amplio de relaciones. Ocurre, sin embargo, que la práctica de la enseñanza de la disciplina CTS, así como el propio campo de CTS, debe ser discutido para brindar a los estudiantes, especialmente los de educación superior, una comprensión introductoria sobre cuáles son las principales razones que componen este conjunto bastante amplio de posibilidades de estudio y reflexión intelectual.

Si la idea es ampliar este campo de estudios, nada mejor que hacer que la disciplina sea interesante para las nuevas generaciones de profesionales de diferentes áreas (estén o no vinculadas a las actividades de investigación). En esta perspectiva, es imprescindible una mirada crítica hacia el mundo en que vivimos, de manera de superar la visión común entre los estudiantes en relación a la neutralidad y al determinismo de la ciencia y la tecnología, una visión que todavía es reproducida cotidianamente en la enseñanza y en los medios de comunicación.

Además, creemos que las discusiones sobrela disciplina CTS no puede limitarse a los cursos más directamente relacionados con temas de ciencia y tecnología, tales como cursos de ciencias naturales e ingeniería, sino que también deben ser contempladas en los cursos de humanidades, ciencias sociales y jurídicas, entre otros, dada la importancia del cambio científico y tecnológico en nuestra cotidianeidad y las implicaciones que estos cambios tienen en los ámbitos que son objeto de estudio de estas áreas.

El objetivo de este texto es justamente poner en discusión cómo debería ser el «núcleo duro» o los puntos en común –en términos de contenido teórico– de un programa de estudios de CTS para estudiantes de grado que aún no estén familiarizados con estos temas. Esta preocupación se justifica por la dificultad práctica de establecer un diálogo con distintas perspectivas de análisis, representadas, por ejemplo, por las disciplinas relacionadas con el campo de estudios CTS, tales como la gestión de la innovación tecnológica, la historia de la técnica y la tecnología, la sociología de la ciencia, etc.  Una disciplina más general sobre CTS –que no minimiza la importancia de las disciplinas más específicas– consiste en la adición de elementos de estas disciplinas en un programa que sirva de referencia para reducir la disonancia en la práctica docente, lo que representa una tarea conceptual y metodológica necesaria, pero también un desafío. Además de los conflictos entre las disciplinas, no se pueden ignorar los conflictos entre los diferentes conceptos teóricos dentro de sus propias disciplinas y la necesidad de abrir la discusión al conjunto de profesores de modo de articularla perspectiva CTS con el resto del plan de estudios.

Al mismo tiempo, no se pueden perder de vista las dificultades que encuentran los estudiantes en un campo de estudio relativamente nuevo y todavía en formación. Más allá de hacer estos temas «populares» entre los estudiantes, una mayor formalización, en el mejor sentido del término, también podría aumentar la aceptación de la disciplina entre los propios docentes, muchos de ellos conservadores en lo que se refiere a nuevas disciplinas que compiten por el espacio en los planes de estudio con disciplinas ya establecidas y planes de estudio centrados enla especialización. No se puede ignorar la disputa de la carga horaria de las nuevas disciplinas con las disciplinas tradicionales, razón que puede explicar la mayor facilidad en incorporar la temática de CTS en los cursos de grado de las universidades nuevas, como la Universidad Federal el ABC (UFABC) en Brasil, por ejemplo.

Otro punto importante es que discutir una base común no significa que debemos pensar en un formato único parala disciplina CTS. Obviamente, cada institución de enseñanza tiene un conjunto de disciplinas relacionadas con sus cursos, su propia orientación pedagógica para explorar las complementariedades entre estas disciplinas, diferentes vocaciones regionales, distintos cuerpos docentes, etc., que sin duda influyen en la articulación de los fundamentos de la disciplina.

Además, la forma en que se lleva a cabo la discusión CTS también puede ir más allá de la disciplina. En este sentido, López Cerezo (1998), a partir de la revisión de la literatura, presenta tres tipos de CTS en la enseñanza de ciencias y humanidades: CTS como un anexo al plan de estudios, o sea, la inclusión en el plan de estudios de un curso tradicional una disciplina CTS pura, opcional u obligatoria; CTS como un anexo a las materias, como complemento de los temas tradicionales de la educación científica con anexos CTS; y CyT a través de CTS, que implicaría reconstruir o rehacer los contenidos de la enseñanza de ciencia y la tecnología a través de la  óptica CTS.

Según el autor, estas reglas no son excluyentes entre sí y sus diferencias están relacionadas con los materiales didácticos, las necesidades de formación de profesores, etc. En este trabajo se llama la atención sobre la inclusión de la disciplina CTS como anexo al plan de estudios y se consideran las otras opciones como complementarias en el sentido de la evolución en el tiempo.

Por lo tanto, el título de este artículo refleja, como se ha dicho, una preocupación: si, por un lado, este campo de estudios es interesante precisamente por su flexibilidad y su dimensión crítica, por el otro, su amplitud hace que la profesión docente, por lo menos aquella pensada de forma mínimamente didáctica, no sea un desafío para nada trivial. ¿Cómo articular tantos enfoques disciplinarios (por ejemplo, sobre la base de las contribuciones de la historia, ciencias políticas, economía, sociología, filosofía, educación, etc.) en la enseñanza de la dinámica de las relaciones CTS en los cortos períodos de tiempo en que se ofrecen las disciplinas?

Sólo la práctica acompañada de la evaluación y de la comparación de las experiencias podrá decir cuál es el camino más apropiado a seguir con respecto a esta cuestión. Cualquiera sea la opción (incluso teniendo en cuenta que varios caminos pueden ser escogidos), lo importante es no perder de vista la esencia del campo de estudios CTS es la génesis y el desarrollo de los fenómenos científicos y tecnológicos, así como sus implicaciones sociales y ambientales, en un contexto caracterizado por profundas innovaciones técnicas, culturales, organizacionales e institucionales.

Esto significa que en lugar de reducir el número de disciplinas que se articulan en este campo para componer el plan de estudios (que podría estar justificado por la actual organización y distribución del tiempo escolar), sin duda sólo tiene sentido pensar en ampliarla educación CTS al conjunto de las disciplinas cuyos métodos se utilizan para el mismo propósito. Por ejemplo, la gestión conjunta de la innovación tecnológica con la sociología de la ciencia y la tecnología. ¿Y eso es fácil de llevar a la práctica? Por supuesto que no, pero este es el gran reto de querer entender la frontera del conocimiento científico y tecnológico, sus implicaciones y la dinámica de cambiar el mundo en que vivimos.

Por lo tanto, la educación CTS va más allá de las cuestiones relativas a la incorporación de estudiantes en el mercado laboral. Se refiere principalmente a la expansión de las condiciones para un análisis que reconozca el aspecto humano, el desarrollo económico y social de CyT y, por consiguiente, aumenta la acción participativa y mediadora, dentro de los límites históricos, en la definición de las posibles políticas que se priorizarán en CTI .

Ciertamente, los foros de discusión como éste promueven el intercambio de experiencias entre los investigadores de los países que tienen diversos aspectos en común y, al mismo tiempo, diversas especificidades. Tienen la palabra los compañeros del área de estudios CTS.

Referencia bibliográfica:

López Cerezo, J. A. (1998): Ciencia, Tecnología y Sociedad: el estado de la Cuestión en Europa y Estados Unidos, Revista Iberoamericana de Educación, Nº 18, pp. 41-68.

Tomado de : Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad

Que la ciencia sirva más a la economía

La comunidad científica cubana está convocada a contribuir de forma rápida y efectiva al desarrollo económico del país y al mejoramiento de la vida de la sociedad, priorizando la producción de alimentos, el aumento de las exportaciones y la disminución de las importaciones.

Así expresó este viernes la viceministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Lina Domínguez Acosta, durante la entrega de los Premios Especiales del CITMA correspondientes al año 2010.

Los Premios Especiales del CITMA del pasado año se eligieron en cuatro categorías fundamentales: mayor relevancia científica, mayor relevancia para el medio ambiente, para la sociedad y mayor integración.

Jorge Fernández de Cossio, investigador del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), fue uno de los galardonados por creación de novedosos algoritmos y métodos para interpretar —con mayor eficacia, eficiencia temporal y recursos de memoria— los espectros de masas requeridos en estudios de proteómica.

También fue condecorada la propuesta de los especialistas José M. Febles y Marina V. Vega, de la Facultad de Agronomía de la Universidad Agraria de La Habana, creadores de un sistema de indicadores agroambientales para evaluar la situación actual y perspectiva de los suelos de las regiones cársicas habaneras.

Compartió la condición el Doctor Pedro Pablo Rodríguez, del Centro de Estudios Martianos, autor de una edición crítica de las obras completas de José Martí. El texto destaca, entre otros méritos, por la incorporación de más de 300 textos inéditos o desestimados en ediciones anteriores.

Una investigación encabezada por Olimpia Gómez Consuegra, del Instituto de Investigaciones Hortícolas Liliana Dimitrova, fue premiada por obtener una estructura varietal de tomate cubano, con una tecnología modernizada y diversificada. Los indiscutibles aportes del estudio lo hicieron merecedor, además, del Premio Nacional a la Innovación Tecnológica 2010.

El anterior lauro fue compartido con Eduardo Martínez Díaz, investigador del CIGB y creador de una nueva variante de formulación de la vacuna pentavalente, e Iverlis Díaz Polanco, del Centro de Investigación y Desarrollo de Medicamentos, quien facilitó el desarrollo, introducción y generalización de una formulación de tabletas revestidas de Atorvastatina 20 mg, de alto costo en el mercado, utilizadas para reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares.

Durante la ceremonia fueron otorgados 60 premios Academia de Ciencias de Cuba correspondientes al pasado año en Ciencias Agrarias y de la Pesca, Ciencias Técnicas, Naturales y Exactas, Sociales y Biomédicas.

Tomado de Juventud Rebelde: Que la ciencia sirva más a la economía – Cuba – Juventud Rebelde – Diario de la juventud cubana.

Entregarán premio de la Academia de Ciencias de Cuba

La Habana, Cuba.- Los premios nacionales a los resultados de la investigación científico-técnica de 2010 serán entregados mañana en la sede del Memorial José Martí, en La Habana.

Así lo anunció el Presidente de la Academia de Ciencias de Cuba, Ismael Clark Arxer, quien destacó la evaluación de 60 proposiciones de Premios en las especialidades de Ciencias Agropecuarias y de la Pesca, Técnicas, Naturales y Exactas, Sociales y Biomédicas.

Uno de los estímulos consistió en un nuevo anticuerpo monoclonal humanizado, que produce lesiones en las células tumorales.

Con ese estudio se logra profundizar en el mecanismo de acción de un novedoso producto de posible uso terapéutico en cáncer, argumentaron los científicos del Centro de Inmunología Molecular.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente también otorgará sus premios especiales en la misma ceremonia del Memorial José Martí.

Tomado de Radio Rebelde: Entregarán premio de la Academia de Ciencias de Cuba.

El periodismo científico mira al sur

Más de 700 comunicadores se han reunido en Qatar durante el 7º Congreso Internacional organizado por la Federación Mundial de Periodistas Científicos. El corresponsal de SINC Pere Estupinyà estuvo allí y fue testigo de la brecha que separa a los informadores según su realidad social. Mientras que los profesionales de occidente, con más camino a sus espaldas, observan la ciencia de los países emergentes en busca de nuevas historias originales que contar, los periodistas del mundo en desarrollo asumen la responsabilidad de educar y no solo de informar a la población.

Pere Estupinyà – SINC – Asia «¡Esto es la jungla!». Esa era la sensación sobre el futuro del periodismo científico que se respiraba en su 7ª Conferencia Mundial, celebrada del 27 al 29 de junio en Doha (Qatar). Todos coinciden en que, como un meteorito, internet ha desestabilizado el ecosistema de los medios de comunicación. La selección natural es ciega: los grandes dinosaurios pueden quedar relegados a pollos y nadie sabe cuáles de todas las nuevas especies que florecen en época de crisis lograrán colonizar el nicho que abre el nuevo ecosistema. A pesar de eso, 726 periodistas, editores y comunicadores de 87 países se reunieron para intentar vislumbrar el futuro que le espera a la comunicación de la ciencia.

“En realidad, nadie sabe si en 10 años tendremos revistas impresas”, comentaba a SINC Wolfgan Goede, editor de la revista de ciencia alemana FM. Wilson da Silva, editor dela australiana Cosmos, explicaba que las tabletas como el iPad “son al mismo tiempo una gran amenaza y una oportunidad”, y aseguraba que la transición implicará un esfuerzo económico enorme.

Muy en su línea, el popular divulgador británico Ed Yong, autor del blog Not Exactly Rocket Science, lanzó su provocación afirmando que los periodistas tradicionales “son como los osos polares, muy bonitos, pero se van quedando sin hielo y entonces empiezan a llegar los poderosos grizzlies”.

Algunas sesiones se convirtieron en auténticas catarsis. Periodistas con egos hinchados, en busca de reconocimiento tras soportar la presión del trabajo en solitario, discutían el papel de los bloggers en la comunicación dela ciencia. Losmismos debates que en algunos generaban expectativas, dejaban perplejos a los reporteros de países en desarrollo que se sentían ignorados y con discusiones más fundamentales por resolver. Y es que algo que constató el encuentro fue las enormes distancias que separan el estado del periodismo de ciencia en distintas partes del mundo.

Sociedades diferentes, periodismos diferentes

Una de las ideas que se defendieron fue la necesidad de mantener la calidad informativa por encima de todo. En este sentido, la experimentada periodista Cristine Russell defendía ante SINC el principio básico de que “los periodistas no somos amigos de los científicos. No tenemos ninguna obligación de estar de su lado. Y nuestro trabajo no es educar a la población, ni generar vocaciones, ni exigir mayores presupuestos. Nosotros tenemos que informar”.

El criterio de Russell puede considerarse acertado desde el panorama occidental, donde el pastel de la comunicación científica está muy repartido. Pero desde una realidad social diferente, la periodista de Uganda Esther Nakkazi exclamaba a SINC: “¡Claro que mi función es educar cuando estoy informando de la malaria!”.

Son mundos y responsabilidades diferentes. La reportera chilena Andrea Obaid también defendía el papel de la comunicación al posicionarse “a favor de la ciencia y de promover que mi gobierno invierta más en ella para mejorar el bienestar de la población”.

Precisamente, países de Oriente Medio como Arabia Saudí, Dubai y Abu Dabi están promoviendo descomunales inversiones en I+D. Qatar llegará al 2,8% del PIB en inversión en ciencia y tecnología en los próximos años, según anunció en la conferencia.

Esta explosión de la investigación y el desarrollo en países productores de petróleo no pasó desapercibida en el encuentro. Los propios periodistas de estas regiones se exigieron a sí mismos una perspectiva más crítica para abordar esta inversión y dilucidar si en realidad existe una planificación sólida detrás del torrente de millones lanzados ala ciencia. Unacultura de investigación no se construye tan fácilmente como los rascacielos futuristas del skyline de Doha. El asunto preocupa a los reporteros locales e interesa sobremanera a los del mundo desarrollado, que sufren de un mal solo presente en sus países: la competencia.

Interés por la ciencia del mundo en desarrollo

Cuando un periodista ambiental de Zimbabwe como Busani Bafana oye las palabras ‘entretenimiento’ u ‘originalidad’, le suenan a capricho superfluo. “Yo lo que quiero son herramientas para conectar mejor con los científicos y mejorar la calidad de mi trabajo; como la sesión de interpretación de estudios médicos de este congreso”, explicaba Bafana a SINC. Sin embargo, dicha sesión era demasiado fundamental para los estadounidenses participantes.

Un ejemplo: si alguien publica un libro de neurociencia en EE UU la reacción es “¿otro más?”, mientras que si lo hace, por ejemplo, en Centroamérica, se convierte en un referente. En EE UU hay tal cantidad de buenos escritores científicos, que su principal preocupación es desmarcarse del resto buscando historias o ángulos originales.

De aquí nace el enorme interés por África, Oriente Medio y Latinoamérica. Como si la aproximación occidental a los grandes temas –el cambio climático, el universo, la genética– fuera ya cansina, hay una búsqueda creciente hacia la ciencia que emerge fuera del mundo desarrollado.

El peso de la religión

“Queremos establecer lazos con América Latina porque estamos muy cerrados en la ciencia que se produce en Estados Unidos y Europa”, explicaba a SINC Nancy Shute, presidenta de la Asociación Nacional de Escritores Científicos de EE UU. Pero esta predisposición a veces choca con el recelo. “En realidad es un interés falso. Tenemos mucho que ofrecer, pero nos sentimos discriminados. Nos tratan con superioridad, como si no tuviéramos idea de nada”, reclamaba el periodista científico de Bangladesh Mir Lutful Kabir Saadi, mientras defendía que “por ejemplo, la teoría de la evolución no está probada”.

Al celebrarse la conferencia en un país islámico, la cobertura periodística de la evolución era un tema obligado. Cuando en 2010 se presentó el descubrimiento del homínido Ardipithecus ramidus (Ardi), la web en inglés de Al Jazeera lo redactó siguiendo el patrón occidental, pero en la versión árabe lo anunció como “un hallazgo que contradecía la teoría de Darwin”.

Salman Hameed, director del Centro para el Estudio de la Ciencia en Países Islámicos en la Universidad de Hampshire (EE UU), reconoce que en los medios musulmanes la religión tiene un peso fundamental, pero defiende que “la percepción que se tiene desde occidente es errónea. En realidad la confrontación es mucho menor de la que existe en EE UU con el Young Earth creationism, que defiende literalmente que la Tierra fue creada hace 6.000 años, como describe la Biblia”.

Según los datos preliminares de una encuesta que está realizando Hameed, la progresiva mejora en la educación hace que cada vez mucha más gente crea en la teoría de la evolución y la vea compatible con sus creencias religiosas. En su charla explicó que un investigador turco “creía científicamente en la evolución, pero la rechazaba religiosamente”, y que un estudiante de medicina paquistaní “la aceptaba cuando estaba en el hospital, pero la rechazaba al llegar a casa”.

Escasa presencia del español

La conferencia tuvo una pobre representación iberoamericana. Cuatro periodistas mexicanos, cuatro argentinos, tres chilenos, uno de Guatemala, otro de Colombia, seis brasileños y solo dos de España discutieron en una mesa redonda sobre cómo impulsar de una vez el periodismo científico en América Latina y cómo lograr que el idioma no sea una barrera entre periodistas anglosajones e hispanohablantes. Federico Kukso de Muy Interesante Argentina lo tenía claro cuando conversaba con SINC: “Nosotros partimos con ventaja porque conocemos ambos idiomas, pero no lo estamos aprovechando lo suficiente”.

Por ejemplo, las investigaciones en el Amazonas esconden más historias apasionantes que los satélites de la NASA, aunque no llegan al público. Los medios anglosajones son conscientes y empiezan a estar interesados en esta ciencia global, pero América Latina no le está sacando partido. “Necesitamos una especie de Eurekalert latinoamericano”, sugirió el chileno Nicolás Luco en su exposición. Son conversaciones que, sin duda, continuarán dentro de dos años en el 8º Congreso Mundial de Periodismo Científico que se celebrará bajo un foco eminentemente multicultural en Helsinki (Finlandia).

Tomado de: El periodismo científico mira al sur.

¿Internet 2.0 para Usuarios 0.2?

La red de redes sigue avanzando y ya se ha convertido en “2.0”. Este término que hace hincapié en la mayor interacción entre todos los usuarios al mismo tiempo sigue dejando al descubierto las falencias que tenemos para comunicarnos. La tecnología avanza a pasos agigantados pero muchas veces a la sociedad no se le hace fácil seguirle el ritmo a la hora de aprovechar sus posibilidades al máximo.

Si nos referimos específicamente al campo de la ciencia y la educación las cosas no son muy distintas. No es raro ver entidades educativas de distintos niveles o centros de investigación con páginas desactualizadas en Internet, ofreciendo cursos que finalizaron hace 2 años atrás, incluyendo hipervínculos que no funcionan y otras cuestiones por el estilo.

Como me decía un amigo “crear el sitio es sencillo, mantenerlo es el tema”. Y pareciera que en muchos casos los creadores del sitio o los que han pedido su diseño, luego de haberlo visto en la pantalla salieron corriendo por las calles gritando con emoción “¡Ya estamos en la Internet!”. Para nunca más volver.

Correo electrónico y Facebook
Dos de las herramientas que siguen mostrando nuestras falencias e incertidumbres a la hora de comunicarnos son el e-mail y Facebook.

Las fallas en el manejo del correo electrónico vienen desde el inicio de la Internet y estuvieron entre las primeras en exponer nuestras debilidades a la hora de comunicarnos. Lamentablemente, las cosas parecen no haber cambiado demasiado: mensajes que no dicen nada en el “asunto”, correos que languidecen sin ser contestados por razones que no quedan claras generando malestares innecesarios (los cuales pueden terminar siendo un dolor de cabeza en temas laborales), textos interminables y redactados de manera complicada donde el receptor lee ansiosamente mientras aprieta el mouse para seguir bajando en la pantalla sin saber cuál es el objetivo del mensaje.

¿Cuántas personas dejan un aviso automático informando que no se encuentran en su trabajo y especificando a partir de qué fecha van a responder un mensaje?
Seguimos sin entender que el hecho de que remitente y destinatario no compartan tiempo y espacio al momento de intercambiar un mensaje no significa que el mismo puede quedar sin contestar. Excusas tales como “recibo muchos mensajes por día” y “no tengo tiempo” pueden sacarnos del paso en algunas ocasiones pero no van a servirnos siempre. Al dar una dirección de email, estamos tácitamente comprometiéndonos a que si nos escriben vamos a leer el mensaje y contestarlo en manera y tiempo apropiados. Las cuestiones problemáticas que pueden ser pasadas por alto en la comunicación meramente social tienen un peso importante cuando se trata de interacción laboral.

Con respecto a las redes sociales y tomando Facebook como ejemplo, seguimos comunicándonos sin comunicarnos. La idea de que tenemos amigos en vez de contactos contribuye a la nebulosa que no nos permite ver la línea que divide los comportamientos apropiados de los que no lo son. El problema es que, en algunos casos, esta línea no solo parece no existir sino que no sabemos dónde trazarla. ¿Con quién compartir información privada? ¿A quién aceptar entre nuestros “amigos”? El sistema nos obliga a poner en una misma bolsa a aquellos con quienes tenemos una relación cercana y simples conocidos. Gente que no hemos visto en años, de repente aparece pidiéndonos “amistad” sin siquiera incluir un mensaje de salutación. Y después de aceptarlos nunca más sabemos de ellos. El sistema no permite llegar al millón de amigos pero algunos parecen dispuestos a llegar a los 5.000 de cualquier forma.

Los límites entre lo privado y lo público están tan distorsionados en esta red social que el gobierno alemán propuso, en Septiembre de 2010, que los empleadores no puedan buscar empleados en Facebook y solo puedan hacerlo en sitios de interacción laboral tales como LinkedIn.

La cantidad de situaciones ambiguas que se generan sigue poniendo de manifiesto nuestro desconocimiento sobre cómo interactuar una vez que ingresamos al mundo FB.

Páginas y blogs
De igual manera, y ya en la era 2.0, es preferible no tener una página en Internet a tenerla desactualizada. La falta de mantenimiento da una imagen de desprolijidad y abandono que va en contra del sitio. De igual manera, no es raro encontrar páginas con notas escritas sin especificar la fecha en que están siendo publicadas, un error bastante común y fácilmente subsanable. Recuerde que una persona puede leer dentro de 3 meses lo que Ud. publica hoy. Para entonces, “esta tarde” puede haber perdido todo significado si el autor no se tomó el trabajo de poner la fecha de publicación.

Los blogs, aplicados al ámbito científico, se perfilan como una excelente herramienta para dar a conocer resultados, debatir artículos publicados y generar nuevos contactos y colaboraciones. Lamentablemente, esta útil herramienta todavía no ha tenido la atención que merece por gran parte de la comunidad de investigadores, algo que esperamos cambie en un futuro no muy lejano.
¿Y Ud. en qué grupo está?: ¿“Usuarios2.0” o “Usuarios0.2”?

Tomado del Blog de Claudio Pairoba

Ameno intercambio con agricultores del municipio.

En la mañana de hoy recibimos la visita de una decena de agricultores quienes llegaron al CNEA como parte de una capacitación que reciben por estos días y gracias a la coordinación de la MSc Graciela Rodríguez Almeida, del Departamento de Marxismo de la Facultad de Ciencias Humanísticas de la Universidad de Oriente.

Luego de un breve recorrido por las instalaciones del CNEA, durante el cual se les brindó una explicación general acerca de la Institución, el intercambio se centró en las aplicaciones de los campos magnéticos en la agricultura y la experiencia acumulada por el CNEA en diversos cultivos agrícolas, información que los visitantes pudieron recibir de primera mano por parte de las investigadoras Yilán Fung, Albys Ferrer y Elizabeth Isaac, especialistas en el área de Biotecnología Vegetal, quienes acumulan más de quince años de trabajo con el uso de los campos magnéticos en la agricultura.

Los visitantes, muchos de los cuales, amén de sus funciones como miembros de la Delegación Municipal de la Agricultura en Santiago de Cuba, se mantienen vinculados a las labores agrícolas como usufructuarios y cooperativistas, se mostraron muy interesados en la aplicación de la tecnología del riego con agua tratada magnéticamente en cultivos como las hortalizas, los forestales y el café, al igual que por las recientes experiencias en granjas de gallinas ponedoras.

Además, se les brindó información acerca de los cursos y asesorías que sobre la temática se imparten en nuestra institución, así como las vías existentes para que puedan acceder a la tecnología que comercializa el CNEA.

Por su parte, uno de los participantes en este ameno encuentro, solicitó la participación de la Ing. Rebeca Conde, Directora de Transferencia de los Resultados, en una reunión con directivos y administrativos de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) a la cual pertenece, en aras de ayudar a la concientización de las autoridades correspondientes para la introducción de los resultados mostrados por el CNEA en sus fincas agrícolas.

Durante la poco más de hora y media que duró la visita, ambas partes se mostraron muy satisfechas del intercambio producido y coincidieron en señalar que este puede ser el inicio de un camino en conjunto.

Culminó con éxito el Forum de Ciencia y Técnica en el CNEA

Lo vivido en el CNEA durante los días 6 y 7 de julio viene a confirmar el carácter masivo de los eventos que conforman el Forum de Ciencia y Técnica; así como la importancia que revisten estos para la gestión tecnocientífica de la entidad.

Los obreros y técnicos también compartieron sus resultados

Se trata de un evento que, desde su edición estudiantil celebrada un mes atrás, brinda un espacio oportuno para el intercambio entre todos los miembros de la entidad (obreros, técnicos, especialistas, investigadores, etc), quienes conocen de primera mano las principales investigaciones en la que trabajan sus colegas; incluso, las soluciones que se le dan a problemáticas que surgen en el quehacer diario de la institución. Se convierten así, cada uno de los integrantes del CNEA, en críticos y colaboradores espontáneos de los resultados expuestos, afianzándose el sentido de pertenencia no solo por la Entidad sino también por los resultados que en ella se generan.

En esta etapa del Forum de Ciencia y Técnica del CNEA se presentaron un total de 17 trabajos repartidos en: 10 en el evento técnico, 6 en el evento de nuevas ideas y uno (1) en Generalización, situación que puede y debe ser revertida, sobre todo con la presentación de trabajos que muestren los impactos de la introducción de nuestros productos en la sociedad.

Satisfactorio resultó la presentación, por tercer año consecutivo, de trabajos desarrollados por obreros y técnicos de la institución quienes demuestran así, que la investigación y la solución de problemas diarios con la aplicación de la ciencia y la técnica, no es una tarea exclusiva de los científicos, sino que la ciencia necesita de todos para lograr dar respuesta a las interrogantes que la retan.

Cada trabajo fue analizado por un Jurado de expertos conformados por Ing José J. Tristá Moncada (Director General del CNEA), DrC José Falcón Hernández (Universidad de Oriente), Dra Graciela Castellanos Pallarols (Universidad de Oriente), Ing. Arístides Berenguer Maurant, MSc. Osmel Tamayo (Delegación Provincial del CITMA), y la MSc Melek Campos Sofía (Directora de Investigaciones del CNEA); quienes decidieron otorgar la condición de RELEVANTES a los trabajos:

Además, se le otorgó la condición de DESTACADOS a cinco trabajos y MENCIONES a otros siete.

Durante la Clausura de las jornadas del Forum intervino el Lic Roberto Wanton Betancourt, Secretario Provincial del Forum de Ciencia y Técnica, quien hizo hincapié en la necesidad de que las investigaciones que se realizan en las universidades y los centros de investigación no queden “engavetadas” y sean llevadas a la industria, a la salud, a la agricultura, en fin, a la sociedad.

La ocasión fue propicia para entregarle al Lic Wanton un Reconocimiento por su activa labor en “la promoción de la aplicación del tratamiento magnético en los sistemas ingenieros”, como resultado del trabajo conjunto que durante años, y con especial énfasis en los últimos tiempos, vienen desarrollando el Movimiento del Forum en la Provincia y el CNEA.

Pone punto final una nueva etapa del Forum y no es más que el inicio de los preparativos para la próxima etapa en el 2012.

Los resultados presentados por el DrC Fidel Gilart González merecieron la condición de RELEVANTE

El Tribunal escucha atentamente cada una de las presentaciones

Inicia el CNEA su Forum de Ciencia y Técnica

Como los hijos que buscan en el amparo de la sabiduría paterna, los consejos que guíen nuestros pasos por el camino correcto, así regresamos los cubanos, una y otra vez, al verbo encendido y oportuno de José Martí, Héroe Nacional, quien, desde su omnipresencia decimonónica, alerta sobre los problemas más acuciantes de este siglo XXI y señala los derroteros hacia el mejoramiento humano.

Quizás por esa erudita vigencia del pensamiento martiano, sobre el que se ha sostenido el quehacer de la Cuba posrevolucionaria, el acercamiento activo al verbo y la acción del prócer da inicio cada año a las jornadas del Forum de Ciencia y Técnica en el Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado.

En esta ocasión, desde la exposición emocionada de la Dra.C Margarita Moncada Santos, nos acercamos a la preocupación martiana por la naturaleza, su protección y la interacción del hombre con su entorno, a través de la conferencia “Naturaleza y medioambiente en el pensamiento de Martí y Fidel”. Y una vez más la coincidencia de ambos revolucionarios no es casual, sino hija de una continuidad de ideas y acciones que coinciden más allá del acto político, en una activa preocupación por la protección del entorno y la alerta oportuna ante la amenaza del hombre al medioambiente y a su propia especie[1].

Alertaba Martí desde su atemporalidad: “Los grandes problemas humanos son: la conservación de la existencia, y el logro de los medios para hacerla grata y pacífica”

Por esa ruta, el desarrollo de medios para hacer más grata y pacífica la existencia humana, respetuosos de la naturaleza que nos da abrigo, ha de andar la ciencia y la técnica.

Quedó así todo listo para la presentación, hoy día 6, de los trabajos primeros trabajos en el Evento Técnico, y mañana día 7, la presentación de las Nuevas Ideas y los trabajos de Generalización.

Encuentro con fundadores del CNEA

Todo momento es propicio para compartir con amigos, para recurrir a los recuerdos y confesar nostalgias. Luego, esta primera jornada del Forum de Ciencia y Técnica, enmarcada en las celebraciones por el aniversario XX de la fundación del CNEA, sirvió de pretexto para el reencuentro entre los fundadores que aún laboran en la institución, con aquellos que la vida los ha llevado por otros rumbos, pero que permanecen atados por eso hilos no siempre invisibles de la amistad y el pasado común.

Entre risas, bromas, sorpresas y alguna que otra confesión, se recordaron aquellos primeros momentos en los compartían ideas, novatadas y afanoso trabajo, en los estrechos espacios de las queridas (y lamentablemente destruidas) “casitas del IPSJAM”, o por los recorridos por centrales azucareros a lo largo del país.

Así, algunos agradecieron al CNEA su formación como trabajadores y el aprender que todo resultado es fruto de un gran esfuerzo. Otros, sonreían pícaros al recordar alguna que otra actividad festiva, aunque no faltaron los recuerdos de otros Forum o de los primeros eventos desarrollados en la institución; incluso, no faltó quien identificara las primeras imágenes de su vida como trabajador, con las agotadoras jornadas de trabajo voluntario en las que se plantaron extensos platanales o la propia construcción de la actual sede del CNEA. De ahí también que, para muchos, la inauguración del edificio que hoy nos identifica, el 16 de marzo de 1996, sea recogido como el momento más feliz de estos últimos veinte años.

No faltó entonces la foto del recuento, donde también estuvieron, desde sus justificadas ausencias, otros tantos más que forman parte de esta diversa y hermosa familia que somos. Que es: el CNEA.


[1] «Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre. Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo.» Fidel Castro Ruz, Cumbre de la Tierra, 1992.