Los usuarios de la Universidad de Oriente, por regla general, actúan con una baja percepción de riesgo. Esta afirmación se manifiesta en procederes que dejan mucho que desear en el área de la seguridad informática, entre los que se pueden anotar:
- La introducción en las PC de memorias flash, sin tomar medidas de control para evitar la pérdida de información.
- No comprobar los procesos de actualización de antivirus.
- Descarga de programas desde sitios de terceros y utilizarlos sin comprobar que son inicuos.
- Uso de las redes sociales sin configurar los mecanismos básicos de seguridad.
- Dar continuidad a “cadenas” por correo electrónico.
- Enviar datos a solicitud de mensajes sin comprobar su procedencia, con lo que se cae en “trampas” desarrolladas a partir de la ingeniería social.
